Connect with us

Una mala alimentación es peor que fumar, beber y consumir drogas

AlimenVid

artículo

Una mala alimentación es peor que fumar, beber y consumir drogas

 

Siempre se ha creído que los vicios son los hábitos que más daño nos hacen.

Fumar, beber alcohol y el consumo de sustancias psicotrópicas están calificados como costumbres que pueden ser muy perjudiciales para nuestra salud.

¿Qué pasaría si te dijéramos que una mala alimentación puede traerte más complicaciones que todos esos vicios combinados?

 

Alimen01

Pues eso es lo que ha revelado un reciente informe publicado por la Alianza Global para el Mejoramiento de la Nutrición (GAIN por sus siglas en inglés).

Actualmente, nos encontramos en una crisis alimentaria a la que nadie le está prestando atención.

Se estima que 1 de cada 3 personas siguen una mala dieta. Lo que quiere decir que alrededor de 3.000 millones de personas en el mundo padecen de malnutrición.

Y contrario a lo que la gente piensa, la malnutrición no se debe únicamente a la falta de los alimentos, también puede ser consecuencia de malos hábitos alimenticios.

También te puede interesar: 11 cosas más efectivas que el ejercicio para mantener un corazón saludable

Las variables pueden ser infinitas: una alimentación con calorías insuficientes y pocas vitaminas y minerales, o por el contrario, un exceso de calorías combinadas con muchas grasas saturadas, azúcar y sal. Una alimentación así podría generar en una persona diabetes tipo 2, cáncer, enfermedades coronarias, hipertensión, anemia, y la lista sigue…

Según el informe esta es una situación que va a empeorar en los próximos años.

Los índices de obesidad y enfermedades relacionadas a la malnutrición están aumentado a nivel mundial, pero estos aumentos serán mucho más violentos en los países subdesarrollados.

 

Alimen02

Pero, ¿cuál podría ser una solución a este fenómeno?

El informe sugiere que debería dedicarse tanto trabajo a combatir la malnutrición como se aplica para la lucha contra el VIH o el cáncer.

Las autoridades mundiales deben implementar políticas que fomenten la disminución de la obesidad, que ayuden a combatir los demás problemas de la malnutrición y que faciliten una producción de alimentos sanos sin tantos procesos químicos.

Si no se toman estas medidas, el mundo puede pagar un alto precio: mayores tasas de mortalidad, enfermedades, pérdidas económicas e incluso la degradación del medio ambiente.

Te recomendamos leer: Odiar tu trabajo es malo para la salud

Seguir leyendo
Te puede interesar...

Más de artículo

#TRENDING

To Top