Connect with us

Mi primera vez en un motel: Lo que muchos piensan, pero pocos dicen

POR EXPERIENCIA

Mi primera vez en un motel: Lo que muchos piensan, pero pocos dicen

Éramos muy jóvenes y nuestra relación estaba entrando justo en esa etapa del ‘oportunismo’. Cada puerta, despedida, película y momento de soledad era una oportunidad.

Sin embargo, para concretar las cosas a un nivel más profundo, hacía falta el lugar propicio: sin familia, mascotas, ruidos, vecinos y, lo mejor, con cierto misterio.

Otras experiencias: Con 18 años me enamoré de un hombre de 50: una inexplicable mezcla entre el placer y el martirio

Nunca había ido a un motel, lo único que conocía sobre ellos eran historias. Había escuchado que no había que ver la cara a nadie para solicitar el servicio, que el pago se hacía por una ‘vainita’ giratoria y que eventualmente se oían ruidos de las habitaciones vecinas.  Así que sin más, pactamos la salida, elegimos uno de buen nombre que tuviera lo que nuestras casas no ofrecían, jacuzzi, tv moderno y una silla bastante interesante, que por cierto a la primera vez no supimos usar.

 

Comprobé todo lo que creía. No vi la cara de ningún funcionario, la ‘vainita’ para pagar era cierta y los del lado eran ruidosos, pero además comprobé que el sexo es bueno en cualquier esquina, pero en una habitación de esas es ‘espectacular’.

La magia del lugar, el temor de los juicios, la clandestinidad y saber que solo se va a eso, le imprimen un ingrediente especial. Desde el momento en que llegas, el pensamiento mutuo es “bueno, a lo que vinimos”.

 

Tienes jacuzzi, cama, silla, sofá, sauna, turco, ducha, todo lo que se te ocurra en el mismo lugar, en ese momento creí que si el sexo tuviera algún templo, ese sería un motel. Más allá de los prejuicios, es lugar indicado para estar con la pareja sin interrupciones, sin afán.

La experiencia fue tan fascinante que no perdíamos oportunidad para regresar a ese y todos los demás que pudiéramos, cada uno tiene una temática y ambiente especial.

Te puede interesar: De cómo la cocaína casi acaba con mi vida y cómo logré salir de ahí

Debo decir que me casé con ese chico algunos años más tarde… Y, por supuesto, aunque tenemos nuestro propio cuarto, cuando queremos imprimir más ‘euforia’, nos escapamos a uno de esos.

Cata.
Envía tus historias a contacto@estrending.com y comparte con nosotros tus experiencias más asombrosas.

Seguir leyendo

Más de POR EXPERIENCIA

#TRENDING

Entradas recientes

To Top